Los Jardines de la Clouère son un lugar ideal para el esparcimiento donde se conjugan zonas húmedas y de paseo con espacios salvajes y lugares acondicionados para el público: tres paisajes diferentes para distintos gustos. El itinerario comienza en un prado verde, acondicionado para pique-nique, que es el sitio perfecto para relajarse y dejar a los niños correr por la zona de juegos. Acto seguido descubrirán un espacio semi salvaje con árboles imponentes (fresnos, robles y sauces). El resto del terreno permanece intacto. Un pontón de madera permite mantener seco el jardín, especialmente en momentos de lluvia, cuando se vuelve pantanoso. A lo largo del camino descubrirán paneles pedagógicos que explican las diferentes especies de fauna y flora que irán encontrando. Podrán instalarse cómodamente con los gemelos en el observatorio de fauna situado al final del circuito. No se pierdan la bella iglesia románica.