Lo que más nos sorprende al entrar en este encantador municipio es su antigua fortaleza, de la que su mutilado torreón se deja ver sobre la calle principal. La iglesia del siglo XII, antigua capilla del castillo forma parte de la construcción fortificada: vista panorámica sobre el vale boscoso del Clouère. En el cementerio se eleva una linterna mortuoria, de la primera mitad del siglo XIII. Posibilidad de visitas guiadas gratuitas por el burgo medieval. En las cercanías: Las ruinas del dolmen de Arlait son el testigo de la vasta necrópolis (más de 100 tumbas) cavadas en ese lugar hacia el 3.500 aC. Alojamiento en la zona: camping, zona de roulottes, casas rurales.