El castillo de La Lande era una antigua fortaleza que pasó a convertirse en el punto de encuentro de los cazadores antes de comenzar la jornada de caza. El castillo también está grabado en la memoria colectiva por ser uno de los lugares usados por la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. En el siglo XVI estaba compuesto por una casa rectangular a cuyos lados había dos torres, una gruesa y cuadrara y otra redonda que albergaba una escalera de caracol. En 1875 se llevaron a cabo reparaciones, siempre respetando las dos torres y el palomar a escalera de caracol. El castillo posee un parque de unas treinta hectáreas con hayas y castaños antiguos. No se pierdan la « Cité de l'Ecrit et des Métiers du Livre » («La Ciudad de la Escritura y de las Artes del Libro ») y el rico patrimonio de Montmorillon.